
Abrir una foto de alguien en su teléfono, presionar un botón y obtener una versión desnuda de esa persona: este escenario existe. Las aplicaciones llamadas de “nudificación” utilizan inteligencia artificial para generar imágenes desnudas a partir de simples fotos. El fenómeno afecta a millones de usuarios en la web, y ya se han documentado abusos.
Redes antagonistas generativas: la tecnología detrás de la nudificación
Antes de hablar de derechos o moral, es necesario entender lo que sucede concretamente en estas herramientas. El principio se basa en un tipo de aprendizaje profundo llamado GAN, que significa “red antagonista generativa”.
Imagina dos programas que trabajan juntos. El primero, el generador, crea una imagen. El segundo, el discriminador, intenta adivinar si la imagen es real o falsa. A medida que se enfrentan, el generador termina produciendo resultados muy realistas.
Aplicado a la nudificación, el generador ha sido entrenado en bases de datos que contienen fotos de cuerpos desnudos. Cuando le presentas el retrato de una persona vestida, “predice” cómo podría lucir el cuerpo sin ropa. El resultado no es una verdadera foto del cuerpo de la víctima, sino una imagen sintética lo suficientemente realista como para engañar.
Por lo tanto, estas herramientas no revelan nada. Inventan. La matiz es crucial desde el punto de vista técnico, pero no cambia la gravedad de los usos: la persona objetivo es identificable por su rostro, y la imagen producida puede circular como si fuera auténtica.
Algunos sitios y plataformas ofrecen este servicio de forma gratuita o a través de un sistema de créditos de pago. El funcionamiento está deliberadamente simplificado para alcanzar al mayor número posible, incluidos usuarios sin habilidades técnicas. A menudo, solo es necesario subir una foto y esperar unos segundos. Elegir una aplicación que deshabille a las personas se ha vuelto desconcertantemente fácil, lo que alimenta directamente el volumen de deepfakes en circulación.

Deepfakes íntimos y ciberacoso: ¿quiénes son las víctimas?
La mayoría de las personas afectadas por estas herramientas son mujeres y adolescentes. Las imágenes generadas se utilizan con mayor frecuencia para humillar, acosar o extorsionar.
¿Has visto ya el término “deepnude” o “nudify”? Estas palabras designan exactamente este tipo de contenido. Su difusión no se limita a foros oscuros. Anuncios para estos servicios aparecen incluso en redes sociales de gran público, como documentó Le Monde en diciembre de 2025.
Las víctimas menores de edad están particularmente expuestas. La creación de imágenes desnudas de menores, incluso sintéticas, constituye material de abuso sexual infantil. Varias asociaciones de protección de la infancia han alertado sobre la presencia de estas herramientas en las tiendas de aplicaciones móviles, incluida la de Apple.
El mecanismo del ciberacoso a menudo sigue el mismo esquema:
- Una foto anodina (red social, foto de clase, selfie compartido en privado) es recuperada sin consentimiento
- La imagen es procesada por una herramienta de nudificación en cuestión de segundos
- El resultado se difunde en un grupo de discusión, se envía a la víctima como medio de presión, o se publica en línea
La víctima nunca posó desnuda, pero debe probar que la imagen es falsa. Esta inversión de la carga es uno de los aspectos más destructivos del fenómeno.
AI Act y reglamento 2026/1744: lo que Europa prohíbe ahora
El marco jurídico ha sido durante mucho tiempo difuso. En Francia, la protección de la vida privada y del derecho a la imagen ya permitía acciones legales. El derecho penal sanciona la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. Pero ningún texto se dirigía específicamente a las herramientas de nudificación por inteligencia artificial.
La Unión Europea ha colmado este vacío. El reglamento sobre IA (AI Act, reglamento 2024/1689) fue complementado en 2026 por el “Digital Omnibus on AI” (reglamento 2026/1744). Este texto añade una novena práctica prohibida en el artículo 5 del AI Act, que apunta explícitamente a los sistemas de IA que generan o manipulan contenidos íntimos no consensuales.
Concretamente, las herramientas que crean desnudos sintéticos de personas identificables sin su consentimiento están ahora prohibidas. La prohibición también abarca la generación de material de abuso sexual infantil.
Las sanciones previstas son las más altas del derecho europeo de la IA:
- Hasta 35 millones de euros de multa para personas físicas o jurídicas
- O el 7 % de la facturación mundial anual para las empresas
- Aplicación jurídica prevista a partir del 2 de diciembre de 2026, con un período transitorio para las obligaciones de etiquetado de contenidos sintéticos
Este marco cambia las reglas del juego para las plataformas que alojan o promueven estos servicios. Los sitios de nudificación y las aplicaciones de deepfakes íntimos ya no podrán operar legalmente desde Europa ni dirigirse a usuarios europeos sin exponerse a graves acciones legales.

Protección de datos personales y recursos para las víctimas
Cada foto enviada a una herramienta de nudificación constituye un dato personal. El rostro es un identificador biométrico. Enviar la foto de un tercero sin su consentimiento viola el RGPD, independientemente de lo que la herramienta haga después.
Los servicios de nudificación también recopilan las imágenes enviadas por sus usuarios. ¿Qué sucede con estas fotos? La mayoría de estas plataformas no publican ninguna política de privacidad creíble. Los datos pueden ser almacenados, revendidos o utilizados para entrenar otros modelos de IA.
Para las víctimas, existen varios recursos. Reportar el contenido a la plataforma que lo aloja sigue siendo el primer paso. En Francia, la plataforma PHAROS permite reportar contenidos ilícitos en línea. Presentar una denuncia ante la policía o la gendarmería abre la puerta a acciones penales por violación de la vida privada, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, o acoso.
Los menores y sus familias también pueden acudir a la CNIL para hacer valer el derecho a la eliminación de datos personales utilizados sin consentimiento.
Bloquear sus fotos en las redes sociales (perfil privado, restricción de descargas) reduce el riesgo sin eliminarlo. Cualquier foto publicada en línea puede ser potencialmente desviada, lo que hace que la prevención sea tan necesaria como la represión.
La entrada en vigor progresiva del AI Act europeo debería obligar a las tiendas de aplicaciones y a los proveedores de servicios web a retirar estas herramientas de sus catálogos. El marco existe, su aplicación determinará si estos servicios retroceden o simplemente migran a jurisdicciones más permisivas.